
Tegucigalpa, Francisco Morazán. Una pena de 11 años con tres meses de prisión se le impuso a Carlos Edgardo Padilla Rodríguez tras haber admitido su participación en el homicidio de Pablo Eduardo García Pineda, la condena fue lograda por la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) mediante la figura de procedimiento abreviado.
El hecho criminal ocurrió el 29 de abril de 2020 en el barrio Pueblo Nuevo de esta ciudad capital, cuando el procesado se desempeñaba como guardia de seguridad y negó por dos ocasiones el acceso por el portón principal para ingresar a su lugar de trabajo.
Ante esa situación comenzó un fuerte altercado con Padilla Rodríguez, quien en ese momento entregaba el turno al compañero de trabajo.
Mientras, que la víctima se dirigió a su lugar de trabajo a marcar su hora de entrada; no obstante, decidió regresar para continuar discutiendo con el culpable y fue en ese instante que sacó el arma de fuego y le disparó contra la humanidad de la víctima.
