
Tegucigalpa, Francisco Morazán. La Sección en Muerte de Personas Pertenecientes a Grupos Sociales Vulnerables de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) después que en audiencia inicial presentó carga probatoria en contra de una mujer y sus dos hijos, logró que el juez competente dictara auto de formal procesamiento con prisión preventiva.
Se trata de Ana María Alonzo Isaula junto a sus hijos Rossy Milenia y Carlos Ariel Maradiaga Alonzo; a quienes el Ministerio Público los acusó por considerarlos responsables del crimen de Sonia Yamileth Rivera Zavala, miembro de la Comunidad LGTBIQ+. Hecho ocurrido el 18 de noviembre de 2024 en la aldea de Jutiquile, municipio de Juticalpa, departamento de Olancho.
La audiencia preliminar se fijó para el 20 de abril del año en curso.
De acuerdo con las investigaciones se logró establecer que los tres miembros de la familia planificaron y pagaron la suma de L.70, 000.00 por la muerte de la víctima y otra persona más del sexo masculino, pero no se concretó.
El crimen de Rivera Zavala se ejecutó a las 11:30 de la mañana, cuando la víctima se encontraba junto con un familiar, en un puesto de frutas a la orilla de la carretera, en ese momento se acercaron dos personas del sexo masculino a bordo de una motocicleta y sin mediar palabras, el copiloto sacó un arma de fuego y comenzó a disparar en reiteradas ocasiones contra la humanidad de víctima.
Posteriormente, ambos hombres aun no identificados huyeron del lugar con rumbo desconocido.
El arresto de los imputados se ejecutó durante tres allanamientos de domicilio coordinados con miembros de la Dirección Policial de Investigación (DPI) en Juticalpa, Olancho.
