
Tegucigalpa, Francisco Morazán. El Ministerio Público, en audiencia inicial, logró auto de formal procesamiento con medidas distintas a la prisión preventiva contra una ginecóloga obstetra, a quien se le supone responsable del delito de lesiones graves imprudentes, tras un procedimiento médico que derivó en la muerte de un bebé y la pérdida del útero de una paciente.
De acuerdo con la denuncia interpuesta ante la Fiscalía Especial de Derechos Humanos (FEDH), la doctora dio seguimiento al embarazo de la paciente durante los nueve meses de gestación. No obstante, la mujer presentó un sangrado vaginal, por lo que acudió de emergencia a un hospital privado de la capital.
Según las investigaciones, la profesional de la salud, pese a conocer el historial clínico, morbilidades y enfermedades de base de la paciente, únicamente le administró una inyección para detener el sangrado y posteriormente se retiró a su domicilio, dejándola bajo la atención del personal de turno.
Horas más tarde, en la madrugada, la paciente presentó complicaciones en su estado de salud; sin embargo, la doctora tardó en regresar al centro asistencial. Al evaluar los exámenes, se determinó que la mujer se encontraba en condición crítica, por lo que fue trasladada de emergencia al Hospital Escuela.
En dicho centro asistencial se confirmó el fallecimiento del bebé y, como medida para salvar la vida de la mujer, fue necesario practicarle una histerectomía (extirpación del útero).
Ante estos hechos, el Ministerio Público sostiene que la ginecóloga habría actuado con negligencia, al incumplir su deber de garante de la salud de la paciente en una situación de emergencia, provocando consecuencias irreparables en la vida de la ofendida.