
Tegucigalpa, Francisco Morazán. Mediante un procedimiento abreviado la Sección Antidrogas de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) logró una pena de siete años y seis meses de prisión más una multa de 112,500 lempiras en la causa penal que involucra a Nelvin Nain Ramos Vásquez, por el delito de tráfico de drogas agravado, integrante de la banda criminal de narcotráfico “Los Yanez”.
La acusación de Ramos Vásquez forma parte del mismo expediente por el cual se procesó al ya fallecido exalcalde de Brus Laguna, Wilmer Manolo Wood y capturado en el marco de la Operación “Nutos” ejecutada por la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), donde se realizó el decomiso de 50 mil 780 dólares, además de 530 mil 100 lempiras y armas de fuego, acciones en contra de tres estructuras criminales que en los últimos cinco años han movido más de 90 toneladas de cocaína.
En esta misma causa también se procesó a otro integrante de la estructura criminal “Los Piningos”, Jaime David López, por el delito de tráfico de drogas agravado.
El ex edil, de acuerdo a informes de investigación, comenzó su actividad ilícita presuntamente hace más de 15 años realizando movimientos de droga y dinero desde Gracias a Dios, hacia Colón y Atlántida, pero fue desde 2014 que trabajó de una manera independiente, al supuestamente recibir grandes cantidades de droga con otros narcotraficantes de la zona.
Siendo Brus Laguna y Ebans sus lugares de recepción, se le atribuyen al menos 15 eventos donde recibió cargamentos de droga en embarcaciones tipo go-fast provenientes de Colombia y movimiento de grandes cantidades de dinero en el interior del país, se estima que el extinto alcalde habría participado en la recepción, acopio y traslado de al menos 30 toneladas de clorhidrato de cocaína.
Investigaciones de la FESCCO y de la ATIC concluyen en sus diligencias que tres organizaciones denominadas “Los Piningos”, “Los Yanez” y “Los Amador”, han delinquido por más de 10 años, pero su punto de despegue fue del año 2018, donde han coordinado la recepción de al menos 99 aeronaves ilegales procedentes de Sudamérica, oscilando cada vuelo entre 450 hasta 1,600 kilos de cocaína.
